Esas víctimas

El verano no es sólo un espacio para la holganza lo es también para la tragedia y para pensar sobre la misma.  En ciencias sociales hablamos a menudo de migraciones, como fenómeno geográfico, un concepto que contribuye a nuestro conocimiento sobre el movimiento de la población. Somos capaces de definir las migraciones por origen y destino, por el tiempo que ocupan, por la esperanza de volver de quienes emigran. Podemos pensar en las consecuencias que las migraciones tienen en los países de destino, la huella que dejan en los países de origen, los cambios sociales y culturales que en ocasiones animan e incluso en la percepción que sobre el fenómeno tienen las poblaciones que reciben esos flujos de inmigración.  Sin embargo convendría hacer una biografía del emigrante, verlo como individuo, no como parte de un fenómeno. A todos nos molesta infinito cuando tratan de reconocernos en una clasificación, “vosotros los jóvenes… ya se sabe”, “claro como los de tu pueblo son tan brutos….”, ya sea para tratarnos como si fuéramos pobrecitos o para justificar nuestras acciones…. o las ajenas.  Tras cada persona hay una biografía, nos unen similares emociones, padecemos idénticas enfermedades y las desgracias nos arrasan a todos de idéntica manera. Perder un hijo o a un familiar cercano, sentirse traicionado por alguien, enamorarse, sentir miedo ante el futuro o temer el rechazo ajeno nos afecta a todos de similar manera como seres humanos que somos.  

Millones de personas han nacido en lugares donde nacer es una trágica equivocación. Donde nacer no significa comenzar nada pues nada puede ser allí comenzado. La mirada de las madres sobre esos hijos que sostienen en los brazos, inanes por el hambre o las enfermedades. Que no parecen buscar una salida, que esperan, que confían en que algo cambie o que pase para siempre. Esa inmovilidad que vemos en los mendigos que se acuestan en los quicios de los portales, que observamos en los enfermos, en los deprimidos. Esa inmovilidad es el mal mismo, es la asunción de una rendición, de la imposibilidad de hacer y para muchos de la imposibilidad de ser. 

El verano trae a nuestras costas a cientos de hombres y mujeres que no se resignaron a esperar en el quicio a que la muerte se los lleve. Hombre y mujeres que no quieren esperar, que quieren cruzar ese umbral en el que otros esperan un cambio imposible, hombres y mujeres que quieren saltar el muro de miseria que les rodea.  Pero no penséis en ellos como parte de un fenómeno político, social o económico concreto o sólo entenderéis el problema en parte. 

Las causas de la miseria son complejas, no quiero detenerme hoy en ellas, sino en sus víctimas. Y es que la miseria no me interesa como concepto económico, ni siquiera enriquecido con todas sus connotaciones sociales y políticas, me interesa la miseria como devoradora de personas. La miseria destruye sus vidas por completo, anula sus potencialidades, los arroja a los márgenes de la historia, una  historia que nunca será contada o si lo hace lo será en términos tan desapasionados y fríos que nos harán dudar de si hablamos de personas o de manzanas. Cada vida es  una vida y es la vida de alguien…. no tiene más que esa. 

La insoportable injusticia de la pobreza, la guerra y la desigualdad nos hacen reflexionar.Nuestro mundo las oculta, las coloca en los márgenes, en los de las ciudades, en los de los continentes, las esconde debajo de la alfombra. De vez en cuando alguna se hace visible, cuando la tragedia es especialmente terrible, cuando alguna organización cuenta los muertos, los marginados o los desheredados. El resto del tiempo vivimos ajenos a ese dolor al que nos hemos acostumbrado y que no sentimos. A veces incluso hay quien culpabiliza a la propia víctima de su situación. “Algo habrá hecho”. O habrá dejado de hacer…..  La pobreza no admite tan simples justificaciones. Hay un trabajo interesantísimo realizado por el Banco Mundial en el que se recoge la percepción de la pobreza que tienen quienes viven en ella, se titula Voces de los Pobres (el que os enlazo es el correspondiente a Perú). Además de infinidad de datos socioeconómicos sobre las causas de la miseria el trabajo tiene como objeto principal recoger la idea que los individuos tienen de su situación, su pensamiento sobre sus causas, las reflexiones que hacen sobre las consecuencias de su terrible situación. Pero especialmente doloroso resulta leerles cuando hablan del modo en el que se sienten tratados, las diversas formas de humillación que reciben. Las miradas que no quieren cruzarse, los espacios reservados, la hostilidad de las autoridades… la sospecha que muchas personas les dirigen:  “El pobre te puede robar, te puede hacer daño….. está sucio, tiene enfermedades…. no conviene acercarse a él”. Pero ese pobre es una persona y siente ese desdén y esa sospecha y esa hostilidad como la última de las humillaciones. Leer ese informe os aseguro que es demoledor. La falta de esperanza que destila, esa inmovilidad de la madre con el niño en brazos. Esa mirada que nosotros proyectamos a través de la fotografía no es sólo una observación, es una bofetada, es un escándalo, es una interpelación a hacer, a pensar qué hacemos. A definir nuestra responsabilidad y a asumirla. Al menos a pensar que no vivimos en el mundo perfecto 

Una canción hermosa  de Yossou N’Dour y Neneh Cherry  “7 seconds”  nos explica como al nacer hay siete segundos mágicos en los que quien nace no sabe nada de su condición, sólo nace, se abre a la vida, después de esos siete segundos todo cambia. Sus circunstancias, su raza, el lugar donde ha nacido, su tiempo…. pesarán más que el hecho de ser, que el milagro de estar aquí. (Esta es la versión en directo de Yossou N’Dour acompañado de Zazie)

La letra la tenéis aquí:  7-seconds (traducida)

2 Respuestas a “Esas víctimas”


  1. 1 Jesús Ángel Sánchez Moreno Julio 15, 2008 a las 2:53 pm

    Gracias por esas palabras y por la canción. Hacía mucho que no la escuchaba y nunca la había visto

  2. 2 david Julio 15, 2008 a las 8:49 pm

    Si tienes oportunidad intenta ver el video original de la canción en You Tube, no pude enlazarlo, no sé muy bien porqué todavía. Con esta cuestión me siento un poco como el post de J’etais là, yo estaba allí peor no hice nada. No sé muy bien qué, cómo, cuando, de qué manera …… sólo una vaga, impotente y muy desagradable sensación de injusticia.


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Historiar

Dice el Diccionario de la Real Academia de la Lengua que Historiar es:1. tr. Componer, contar o escribir historias.2. tr. Exponer las vicisitudes por que ha pasado alguien o algo.3. tr. Pint. Pintar o representar un suceso histórico o fabuloso en cuadros, estampas o tapices.4. tr. coloq. Am. Complicar, confundir, enmarañar. Me gustaría que este blog sirviera a las tres primeras y consiguiera esquivar la cuarta. En cualquier caso nada estaría mejor en este sentido que conseguir que la Historia, la Ética y la Geografía nos sirvieran para evitar ser confundidos, enmarañados o complicados.

El método de aprender

"La búsqueda del saber no se puede realizar sin seis cosas que os indicaré a través de palabras claras: agudeza ingeniosa, deseo ferviente, paciencia, sostenimiento suficiente, la dirección de un profesor y un periodo de tiempo bastante largo" Az-Zarnuji. Instrucción del estudiante. El método de aprender (escrito en el año 1203)

 

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