Como cita cinematográfica resulta tópica. La imagen de Charle Sheen tumbado en la cama de un hotel barato de Saigón, rememorando toda la destrucción que han contemplado sus ojos. El sonido de los rotores de los helicópteros preludia los bombardeos de Napalm y su movimiento acaba confundiéndose con el ventilador de la habitación. The End es una canción de The Doors, psicodelia en estado puro, reflejo exacto de la locura que acompañó la guerra del Vietnan y de la que Apocalypse Now, es un magnífico retrato.
Sin embargo, Francis Ford Coppola se inspiró en una relato que a priori poco tenía que ver con la guerra del Vietnan. El fascinante relato de “El corazón de las tinieblas” de Joseph Conrad, un viaje a través de África y al centro de la explotación más absoluta, un colonialismo inmoral y salvaje que lleva al protagonista, el señor Kurtz, a exclamar febril “¡El horror!, ¡El horror!” al rememorar postreramente sus experiencias. Un espléndido relato de viaje y una turbadora reflexión sobre la brutalidad.
El siglo XX es rico en horrores. Las matanzas y la pérdida de las mínimas referencias a unos derechos humanos que a menudo cantamos como uno de los principales logros de la modernidad, hacen pensar en la profundidad con la que hemos logrado esas metas. Pensar el siglo XX es en buena medida meditar sobre el “éxito” o el “fracaso” de una ilustración que empezamos ahora a estudiar. Muy lejos de los propósitos de felicidad que pretendían los ilustrados y mucho más cerca de ese “El sueño de la razón produce monstruos” que pintara Francisco de Goya.
Viene la actualidad a meterse en clase y a permitirnos, a partir de su estudio, abordar buena parte de los objetivos que tenemos en este curso. La prensa de los últimos días ha recogido con numerosas iniciativas, el veinte aniversario de la caída de un muro que supuso el alumbramiento del tiempo presente. Hemos planteado tanto en clase como en algún otro post la importancia que este hecho tiene para la compresión del mundo contemporáneo, pues nos permite hacer no sólo un repaso de las grandes ideologías presentes sino repasar también algunas cuestiones sobre las esperanzas de redención sociopolítica, que ideologías y sistemas económicos, han sido planteadas en las últimas décadas.
De cara a completar lo que sabemos y saberlo de una manera eficiente…… esto es, hacerlo nuestro y que nos sirva para algo. Vamos a leer los siguientes dossieres. El siguiente espacio de Documentos TV os puede aclarar algunas cosas básicas sobre cuando y por qué se construyó el muro.
En la siguiente entrevista, el último Presidente de la República Democrática Alemana habla sobre la caída del Muro.
En este artículo del ABC podéis encontrar una referencia al papel que el gobierno español de entonces, presidido por Felipe González, brindó a la reunificación alemana.
En las informaciones que os he coleccionado podréis comprobar dos cosas. En primer lugar las diferentes posiciones ideológicas respecto al significado que tiene este acontecimiento histórico. Evidentemente conoceréis también, de manera harto bien documentada, aspectos cronológicos, simbólicos e históricos del mismo acontecimiento.
Por último aquí tenéis el artículo de Le Monde Diplomatique que comentábamos esta mañana. Para el que quiera quedarse con una imagen de aquella Alemania comunista, termino con la imagen del Trabant, ese coche básico al que aspiraban todos los osies.
La lectura está sobrevalorada. No podemos negar la utilidad de la lectura para transmitir el conocimiento, pero el conocimiento, la cultura, el saber, las emociones y todo aquello que nos hace sentirnos seres humanos, todo eso que logra hacernos comunicar nuestros anhelos o nuestros temores, puede transmitirse a través de otros códigos.
La música, las artes plásticas o las danza son elementos normalmente escamoteados de la visión que en la escuela damos de la sociedad, la del presente o las del pasado. Quizás debiéramos preguntarnos más por los gustos culinarios, las razones de las modas en el vestir, las cortesías, las músicas y las danzas para conocer realmente esas sociedades que tratamos de retratar con un puñado de corruptos monarcas, viles matanzas y paces vergonzantes.
Este blog se ha ocupado en más de una ocasión de la música pero quiero con este post abrir un espacio a un arte normalmente escondido. La voz y el movimiento son las primeras formas de comunicación de un bebé con sus progenitores, los lloros y quejas de los niños se acompañan de agitados movimientos de piernas y brazos. Somos bípedos y eso nos condena a mantener un difícil equilibrio para no rendirnos a la gravedad. Con el tiempo, confieso que no es mi caso, llegamos a ir más allá, movernos con elegancia, con donosura, con ritmo…. llegamos incluso a bailar.
El baile, como un tridimensional dibujo, nos sirve para expresarnos. No es sólo bello, es útil también, muchas son las sociedades que a través del baile llegan a un éxtasis comunitario, a una especie de exorcismo que sirve unas veces para conjurar el mal y otras para compartir el mayor de los bienes. El baile en círculo de muchas danzas tradicionales, que reúne entorno a esta perfecta figura geométrica a toda la comunidad, nos acerca a los antiguos cultos solares. La danza ha servido como parada nupcial, como rito necesario en toda ceremonia de tránsito. Quizás sólo la muerte no se celebra bailando, será porque el protagonista no puede unirse a la danza.
No todos cantamos, ni todos logramos dominar un instrumento musical pero sin duda todos bailamos. Ved a continuación tres ejemplos de baile que nos dicen mucho de las sociedades que los bailaron. Son quizás ejemplos palmarios de una forma de moverse, de una manera de estar, de una expresividad.
La primera, solemne y redundantemente barroca pertenece al “El rey baila“, una magnífica representación de la corte de Luis XIV donde el rey se encarna en su propia solar metáfora. Un movimiento maquinal, ceremonioso, expresión de contención y de dominio, tan ordenado y cartesiano como el espíritu de su época. Soberbia la música de Lully y muy oportunas las palabras que el guionista pone en boca del rey: Puissance, plaisir et lumière. (poder, placer y luz). El retrato perfecto de una época y del espíritu del rey. El rey ordena con sus brazos a las virtudes y a los vicios…… el rey está en el centro del sistema de poder y de valores de la sociedad cortesana del barroco. Un reflejo de la música y la danza nos sirven para hacernos una idea perfecta de esta espléndida corte.
La sociedad liberal del siglo XIX planteará un nueva función para la música y la danza. Estas dejarán de interpretarse en los palacios reales de los que formaban parte de su etiqueta y ganarán un espacio y funciones nuevas. El espacio nuevo es ese gran auditorio, ese teatro de ópera que formará parte de los edificios fundamentales de la nueva ciudad. Allí se reunirá la clase social emergente, la burguesía, como espectadora. Ya no es concebible contemplar al rey bailar….. el rey ocupa su palco como curioso espectador. La corte le acompaña en los palcos vecinos, que sirven tanto para ver como para ser vistos y la danza se convierte en un espectáculo social donde los asistentes no participan más que con su aplauso. En el escenario una serie de movimientos establecidos por la danza clásica se ejecutan y repiten para ilustrar una historia, normalmente desgraciada, habitualmente de amor, tan superficial como predecible. La danza es entonces un acto social. Pero como arte avanza en sus técnicas y en sus rituales, que en buena medida se conservan en la danza clásica hasta hoy. Aquí tenéis una escena del “Lago de los Cisnes” de Tchaikovsky, interpretada por los estupendos Tamara Rojo y Carlos Acosta.
El siglo XX y las vanguardias artísticas rompen con los cánones. Esas reglas que regulaban el buen hacer de cada una de las artes, que marcaban férreamente la diferencia entre el arte y la artesanía, entre los entretenimientos cultivados y los vulgares recreos del pueblo. Las danzas populares fueron tamizadas por el ballet clásico y convertidas en una serie de recreaciones del espíritu del pueblo, se convirtieron en expresiones de la cultura nacional, en atávica cultura barnizada de sofisticación por los grandes compositores y coreógrafos. El movimiento romántico del XIX se tiñó de nacionalismo cultural y colapsó a comienzos del siglo XX. Si en la pintura o la escultura el naturalismo dio paso al simbolismo, al impresionismo, al dadaismo, el fauvismo o el cubismo…… en la danza el movimiento se liberó. Las coreografías fueron escapando según avanzó el siglo XX de las rigideces formales de la danza clásica, del mismo modo que la sociedad del XX se liberó de muchas de las rígidas etiquetas del victoriano mundo del XIX.
En 1986 la coreógrafa norteaméricana Twyla Tharp se sirvió de la música minimalista de Philip Glass para elaborar una coreografía que es la antítesis de la rigidez clásica. Un movimiento que fluye, que parece tan natural como espontáneo, de cuerpos que se mueven flexibles y en curiosos contrapuntos provocando una maravillosa sensación de desequilibrio. Quizás la música de Philip Glass y esta coreografía sean perfecta imagen del mundo contemporáneo. Hay repeticiones y rutinas en la música, hay espontaneidad y desequilibrio en la coreografía….. esa mezcla de control y de vértigo que paradójicamente se dan en las sociedades modernas. Aquí tenéis una de las escenas. Este verano tuve la oportunidad de disfrutar de este espectáculo en el Auditorio de San Lorenzo de El Escorial. Desde entonces me sirve para ponerle musica y movimiento a alguna de las cosas que tengo que explicar.
Para mis alumnas y alumnos bailarines…. que algunos son y para mi amiga Elena que me ha enseñado a apreciar la danza.
Ved y asombraos. El mundo no es tal y como nos parece. Va mucho más deprisa y camina hacia lugares muy distintos a los imaginados. Did you know? 3.0 (¿Sabías?) mezcla la efectividad de la presentación con la sorpresa que provocan los datos que enumera y la envolvente y obsesiva música de Fatboy Slim (Right here, Right now), una combinación prodigiosa para entender el presente.
Observad varias cuestiones que resultan interesantes para conocer hacia donde va el mundo. En primer lugar la idea de que en nuestro mundo las magnitudes son exponenciales. La pesadilla que en su día planteara Maltus para la demografía, la población crecería geométricamente hasta condenarnos al hambre, deviene en “Did you know?” en la constatación de un crecimiento imparable del conocimiento; tal y como Manuel Castell escribiera hace casi diez años en un libro esencial para el conocimiento del mundo contemporáneo, “La Era de la información“. Somos una sociedad cada vez más interconectada, una sociedad en red, y son esas conexiones las que están determinando nuestras formas de ser, de socializarnos, de aprender y de trabajar.
El vídeo también nos hace reparar en el peso de las sociedades de Oriente en el mundo actual y en el del futuro. Naciones como China o la India, no sólo son grandes demográficamente, sino que su potencialidad humana, por conocimiento y capacidad superan ya a las de occidente.
Como profesor me resulta especialmente interesante la idea de conocimiento que transmite el vídeo y la relación de este con la educación. Seguimos educando para el pasado en lugar de hacerlo hacia un futuro que desconocemos. Nos enfrentaremos a problemas nuevos y desconocidos para los que nos costará una vida, la nuestra, encontrar herramientas que hoy por hoy no recibimos en la escuela. Desde mi oficio de profesor de historia, la idea de contribuir a esa historia de anticuario de la que hablaba Nietzsche, reconozco que me atormenta. No me interesa la historia como necrofilia.
Sin duda el video es una buena “Historia del Presente”, esa a la que estamos dedicando nuestros desvelos.
El término globalización plantea la idea de una economía globalizada en la que todas las regiones del planeta, los diferentes países y sus habitantes forman parte de un mismo mercado mundial. Desde las materias primas, pasando por los mercados de capital y evidentemente por el mercado de la mano de obra, forman parte del mismo sistema. Esta interconexión ha facilitado el crecimiento económico de algunas zonas del planeta, particularmente el oriente de Asia. Resulta más discutible saber sí además de esa “prosperidad” económica se ha producido un progreso social paralelo y sobre todo si en buena medida, como denuncian los grupos “Antiglobalización”, se han exacerbado las diferencias entre las condiciones de vida y de trabajo de las diferentes zonas del mundo. Evidentemente en este reparto de tareas y en esta fragmentación de funciones entre unos países y otros que la globalización propugna, el llamado “primer mundo” ha mantenido su posición dominante. La reducción de costes de producción ha sido en demasiadas ocasiones la excusa perfecta para la explotación y el abuso.
El año pasado la MTv emitió una campaña contra la explotación infantil que utilizaba el “All I Need” de Radiohead y en el que, quizás de una manera algo simplista, se planteaba la crudeza de la desigualdad y su relación con la globalización económica. En el vídeo nos presentan dos mundos paralelos alrededor de un par de zapatos. Por un lado quien acaba poniéndose esos zapatos y por el otro el crío que en un lejano lugar de oriente los ha fabricado. Da que pensar.
La caída del muro de Berlín es el acontecimiento que marca el hundimiento del bloque comunista y el final de la Guerra Fría. Berlín había personificado el enfrentamiento entre el capitalismo de las democracias parlamentarias occidentales y el régimen socialista inspirado por la URSS en toda la Europa del Este desde la 2ª Guerra Mundial.
Quizás sea “Goodbay Lenin” la más simpática demostración de los principios y el modo de vida de los europeos del este durante los cuarenta años de las Repúblicas Democráticas de inspiración soviética. Aquí podéis ver el trailer de la película (para los que sepáis inglés…. los subtítulos, para el resto las imágenes)
Para que podáis leer el artículo de El Pais que os comentaba esta mañana aquí tenéis los enlaces.
Comentábamos en la clase de hoy, a propósito de la caída del muro de Berlín , que el resto más evidente del enfrentamiento entre los bloques, que caracterizó la Guerra Fría, fue el de la amenaza atómica. Las lanzaderas de misiles atómicos de la OTAN y el PACTO DE VARSOVIA, se utilizaban para disuadir al enemigo de cualquier ataque. El enfrentamiento militar tenía detrás un enfrentamiento más complejo, el de dos sistemas económicos y políticos: el capitalismo liberal de occidente y el socialismo de partido único de los regímenes comunistas que encabezaba la URSS.
De aquel enfrentamiento han quedado muchísimas huellas en la cultura popular. Por ejemplo, algunos rasgos anticomunistas de los héroes de Marvel, por ejemplo el Capitán América , que comenzó luchando contra los nazis y acabó en los años 50 convertido en un anticomunista de pro. Más allá de estas sutilezas sobre la naturaleza política de los cómics, podemos encontrar algunas películas fundamentales. Quizás la más notable sea la obra de Stanley Kubrick (1063) “Teléfono rojo volamos hacia Moscú”, aunque no podemos olvidar tampoco la que citábamos esta mañana, “El planeta de los Simios” de Franklin Schaffner (1968)
El miedo a un desastre nuclear dependía entonces del fanatismo de algún enloquecido general o de la estupidez de los políticos. También la música de los ochenta, precisamente cuando la amenaza nuclear parecía cercana a hacerse realidad, recogió este miedo a un final de la humanidad que vendría paradójicamente de su mismo instinto asesino (si veis el Planeta de los Simios comprobaréis como es la argumentación que los monos dan sobre la animalidad de los hombres, su tendencia autodestructiva hacia la violencia).
Especialmente notables son estos dos vídeos que os presento. “Dancing with tears in the eyes” de Ultravox (el primero) y “Russians” de Sting.
Espero que os sirva para situar ese dossier sobre la amenaza nuclear que tenemos entre manos. Inolvidable, y con ella terminamos, la cabalgada fanática del protagonista de “Teléfono Rojo volamos hacia Moscú” a lomos de una bomba atómica. Verdaderamente alucinante.
A menudo a lo audiovisual se le atribuye una fidelidad a los hechos que sin embargo suele disputársele al documento escrito. El documento gráfico, la fotografía o el documental, parecen expresar de manera más fiel “la realidad”, gozan de una presuposición de verdad que suele discutírsele al texto escrito, por parcial o por interesado . Conviene corregir esta falsa apreciación antes de nada, el “encuadre” es la opinión del documento gráfico. Aquello en lo que se detiene la cámara, lo que interesadamente queda registrado. De lo que nadie grabó no es posible el recuerdo, lo que quedó fuera del negativo no existe, la mejor manera de hacer desaparecer algo es no mirarlo, no recogerlo con el objetivo.
A comienzos de la década de los treinta del siglo XX alguien quiso guardar las prometedoras palabras de los políticos de la II República. Quien lo hizo pretendió resaltar el valor de las esperanzas que despertó la joven república española. Aquellas esperanzas vuelven ahora frescas, merced a un casual descubrimiento que nos recuerda los buenos deseos de quienes sintieron que la República era una oportunidad para la regeneración del país. Alguien recogió aquellos discursos, desconozco si lo hizo como el que guarda un contrato o como el que atesora los recuerdos de los seres queridos. El hecho es que esa casualidad nos devuelve la voz de Alcalá Zamora, Fernando de los Ríos, de Prieto o de Azaña…. merece la pena escucharlos, tienen … “la magia del directo”
Me encanta leer a Ada Salas, una poetisa extremeña que publicó hace años un poemario titulado “El lugar de la derrota”,ºdonde hacía un catálogo de pérdidas al que acudo a menudo. Perder supone haber tenido, supone sentir un hueco y el anhelo de recuperarlo. Todos los finales de curso tienen algo de “Lugar de carencia”, de relaciones que se emborronarán con el tiempo, que dejarán una huella, el dibujo ténue que deja el agua en las orillas, que serán grato recuerdo y nostalgia. Las personas, como el agua, dejamos esa huella en los demás. “tenue humedad bajo la piedra” (dice un magnífico verso de Ada Salas), habremos de conformarnos con eso.
Las vivencias a menudo no tienen un sentido inmediato, la memoria las entreteje a lo largo del tiempo. Muy posiblemente las cuestiones que hemos tratado este año y las experiencas de estas horas compartidas, cobren sentido dentro de unos años. Desconozco que será lo que quede de tantas horas de historia como hemos tenido este año, de las lecturas, de las reflexiones, de las referencias literarias y las cinematográficas. Más importante que los que habéis recordado para un ejercicio o lo que aun hoy recordáis es lo que dentro de muchos años quede de todo eso. Los que tuvísteis el privilegio de asistir a las entrevistas con los abuelos, les escuchasteis hablar del lejano tiempo de su Escuela. ¿Qué guardará nuestra memoria de estos años?.
Confío en que el curso haya servido para abriros ventanas, para invitaros a traspasar puertas que no conociais, para estimular vuestra curiosidad, para invitaros a saber. Dudo mucho siempre de haberlo conseguido. Steve Jobs (uno de los fundadores de Apple) dedicó un discurso de graduación universitaria a la curiosidad y a la paciencia para que nuestras experiencias y saberes tengan consistencia. El discurso termina con el título de esta “entrada”: “Seguid hambrientos y seguid alocados”. Una llamada a querer saber, a perseverar y a tener ganas de hacer, por difícil que se plantee la tarea.
Hace casi un año escribía sobre una exposición en Madrid del fotógrafo Pierre Gonnord dedicada a “La mirada de los marginados”. La recuerdo a propósito de una nueva exposición, de una nueva reflexión sobre la derrota hecha desde la fotografía, la que en los años 30 hiciera Dorothea Lange y que expresa a la perfección las huellas de la miseria, la incertidumbre y el dolor de las Crisis del 29 (Noticia en RTVE).
Solemos los historiadores detenernos en esta crisis para expresar la naturaleza cíclica del capitalismo y la explicación de este hecho no deja de provocarme siempre un hondo malestar, pues parece que explicar el mal y saber como se llama resuelve de alguna manera la dolencia. De nada nos sirve saber que a todo crecimiento sigue una crisis si no nos detenemos a pensar en las consecuencias personales que esas crisis tienen. Esas consecuencias están intensamente retratadas en las fotografías de Lange.
Las crisis no sólo provocan la ruina de la gente, entendida esa ruina como un deterioro profundo de su economía…. , sino que arruinan la vida de las personas, en el sentido de que cercena toda posibilidad de proyecto personal. No podemos contentarnos con los aspectos “técnicos” de la crisis, las causas y soluciones a la misma las explicó magníficamente Galbraith.
Si queréis acercaros a esta época desde la literatura os recomiendo leer a Steinbeck y su magnífica “La uvas de la Ira”. En el caso de que prefiráis una visión cinematográfica de la misma podéis ver la magnífica adaptación que John Ford hizo de la novela.
Para saber de más sobre la crisis del 29 podéis acudir a esta página sobre la Gran Depresión (ojo que es para quien quiera saber mucho…. muy completa y buena). Desde una perspectiva más disciplinar (o sea, desde lo propio que se explica en Historia) tenéis el espacio que Historia del Siglo XX dedica al Período de Entreguerras. Por último podéis leer la ficha que a la Crisis del 29 le dedica la página de Arte Historia.
Para terminar y si queréis ver moda, modos y situaciones de ese tiempo… no dejéis de ver la magnífica película de los hermanos Cohen ¡Oh Brother!. Una visión de los años treinta en el sur de los EEUU donde podréis asomaros desde una perspectiva humorística, a la desesperación de las clases bajas norteamericanas… al tiempo que os dais un baño de Jazz…. muy recomendable. Os cuelgo el tema principal de la película que expresa precisamente esa mirada triste con la que empezábamos. “Im a man of constant sorrow”
Dice el Diccionario de la Real Academia de la Lengua que Historiar es:1. tr. Componer, contar o escribir historias.2. tr. Exponer las vicisitudes por que ha pasado alguien o algo.3. tr. Pint. Pintar o representar un suceso histórico o fabuloso en cuadros, estampas o tapices.4. tr. coloq. Am. Complicar, confundir, enmarañar.
Me gustaría que este blog sirviera a las tres primeras y consiguiera esquivar la cuarta. En cualquier caso nada estaría mejor en este sentido que conseguir que la Historia, la Ética y la Geografía nos sirvieran para evitar ser confundidos, enmarañados o complicados.
El método de aprender
"La búsqueda del saber no se puede realizar sin seis cosas que os indicaré a través de palabras claras: agudeza ingeniosa, deseo ferviente, paciencia, sostenimiento suficiente, la dirección de un profesor y un periodo de tiempo bastante largo" Az-Zarnuji. Instrucción del estudiante. El método de aprender (escrito en el año 1203)
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