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Movimiento

mainimage_upperLa lectura está sobrevalorada. No podemos negar la utilidad de la lectura para transmitir el conocimiento, pero el conocimiento, la cultura, el saber, las emociones y todo aquello que nos hace sentirnos seres humanos, todo eso que logra hacernos comunicar nuestros anhelos o nuestros temores, puede transmitirse a través de otros códigos.

La música, las artes plásticas o las danza son elementos normalmente escamoteados de la visión que en la escuela damos de la sociedad, la del presente o las del pasado. Quizás debiéramos preguntarnos más por los gustos culinarios, las razones de las modas en el vestir, las cortesías, las músicas y las danzas para conocer realmente esas sociedades que tratamos de retratar con un puñado de corruptos monarcas, viles matanzas y paces vergonzantes.

Este blog se ha ocupado en más de una ocasión de la música pero quiero con este post abrir un espacio a un arte normalmente escondido. La voz y el movimiento son las primeras formas de comunicación de un bebé con sus progenitores, los lloros y quejas de los niños se acompañan de agitados movimientos de piernas y brazos. Somos bípedos y eso nos condena a mantener un difícil equilibrio para no rendirnos a la gravedad. Con el tiempo, confieso que no es mi caso, llegamos a ir más allá, movernos con elegancia, con donosura, con ritmo…. llegamos incluso a bailar.

El baile, como un tridimensional dibujo, nos sirve para expresarnos. No es sólo bello, es útil también, muchas son las sociedades que a través del baile llegan a un éxtasis comunitario, a una especie de exorcismo que sirve unas veces para conjurar el mal y otras para compartir el mayor de los bienes. El baile en círculo de muchas danzas tradicionales, que reúne entorno a esta perfecta figura geométrica a toda la comunidad, nos acerca a los antiguos cultos solares.  La danza ha servido como parada nupcial, como rito necesario en toda ceremonia de tránsito. Quizás sólo la muerte no se celebra bailando, será porque el protagonista no puede unirse a la danza.

SardanesNo todos cantamos, ni todos logramos dominar un instrumento musical pero sin duda todos bailamos.  Ved a continuación tres ejemplos de baile que nos dicen mucho de las sociedades que los bailaron. Son quizás ejemplos palmarios de una forma de moverse, de una manera de estar, de una expresividad.

La primera, solemne y redundantemente barroca pertenece al “El rey baila“, una magnífica representación de la corte de Luis XIV donde el rey se encarna en su propia solar metáfora.  Un movimiento maquinal, ceremonioso, expresión de contención y de dominio, tan ordenado y cartesiano como el espíritu de su época.  Soberbia la música de Lully y muy oportunas las palabras que el guionista pone en boca del rey: Puissance, plaisir et lumière. (poder, placer y luz). El retrato perfecto de una época y del espíritu del rey. El rey ordena con sus brazos a las virtudes y a los vicios…… el rey está en el centro del sistema de poder y de valores de la sociedad cortesana del barroco. Un reflejo de la música y la danza nos sirven para hacernos una idea perfecta de esta espléndida corte.

La sociedad liberal del siglo XIX planteará un nueva función para la música y la danza. Estas dejarán de interpretarse en los palacios reales de los que formaban parte de su etiqueta y ganarán un espacio y funciones nuevas. El espacio nuevo es ese gran auditorio, ese teatro de ópera que formará parte de los edificios fundamentales de la nueva ciudad. Allí se reunirá la clase social emergente, la burguesía, como espectadora. Ya no es concebible contemplar al rey bailar….. el rey ocupa su palco como curioso espectador. La corte le acompaña en los palcos vecinos, que sirven tanto para ver como para ser vistos y la danza se convierte en un espectáculo social  donde los asistentes no participan más que con su aplauso.  En el escenario una serie de movimientos establecidos por la danza clásica se ejecutan y repiten para ilustrar una historia, normalmente desgraciada, habitualmente de amor, tan superficial como predecible.  La danza es entonces un acto social. Pero como arte avanza en sus técnicas y en sus rituales, que en buena medida se conservan en la danza clásica hasta hoy. Aquí tenéis una escena del “Lago de los Cisnes” de Tchaikovsky, interpretada por los estupendos Tamara Rojo y Carlos Acosta.

El siglo XX y las vanguardias artísticas rompen con los cánones. Esas reglas que regulaban el buen hacer de cada una de las artes, que marcaban férreamente la diferencia entre el arte y la artesanía, entre los entretenimientos cultivados y los vulgares recreos del pueblo.  Las danzas populares fueron tamizadas por el ballet clásico y convertidas en una serie de recreaciones del espíritu del pueblo, se convirtieron en expresiones de la cultura nacional, en atávica cultura barnizada de sofisticación por los grandes compositores y coreógrafos. El movimiento romántico del XIX se tiñó de nacionalismo cultural y colapsó a comienzos del siglo XX.  Si en la pintura o la escultura el naturalismo dio paso al simbolismo, al impresionismo, al dadaismo, el fauvismo o el cubismo…… en la danza el movimiento se liberó. Las coreografías fueron escapando según avanzó el siglo XX de las rigideces formales de la danza clásica, del mismo modo que la sociedad del XX se liberó de muchas de las rígidas etiquetas del victoriano mundo del XIX.

En 1986 la coreógrafa norteaméricana Twyla Tharp se sirvió de la música minimalista de Philip Glass para elaborar una coreografía que es la antítesis de la rigidez clásica. Un movimiento que fluye, que parece tan natural como espontáneo, de cuerpos que se mueven flexibles y en curiosos contrapuntos provocando una maravillosa sensación de desequilibrio. Quizás la música de Philip Glass y esta coreografía sean perfecta imagen del mundo contemporáneo. Hay repeticiones y rutinas en la música, hay espontaneidad y desequilibrio en la coreografía….. esa mezcla de control y de vértigo que paradójicamente se dan en las sociedades modernas.  Aquí tenéis una de las escenas.  Este verano tuve la oportunidad de disfrutar de este espectáculo en el Auditorio de San Lorenzo de El Escorial. Desde entonces me sirve para ponerle musica y movimiento a alguna de las cosas que tengo que explicar.

Para mis alumnas y alumnos bailarines…. que algunos son y para mi amiga Elena que me ha enseñado a apreciar la danza.

De la Globalización

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Revista DINERO - Miguel Brieva

El término globalización plantea la idea de una economía globalizada en la que todas las regiones del planeta, los diferentes países y sus habitantes forman parte de un mismo mercado mundial. Desde las materias primas, pasando por los mercados de capital y evidentemente por el mercado de la mano de obra, forman parte del mismo sistema. Esta interconexión ha facilitado el crecimiento económico de algunas zonas del planeta,  particularmente el oriente de Asia. Resulta más discutible saber sí además de esa “prosperidad” económica se ha producido un progreso social paralelo y sobre todo si en buena medida, como denuncian los grupos “Antiglobalización”,  se han exacerbado las diferencias entre las condiciones de vida y de trabajo de las diferentes zonas del mundo. Evidentemente en este reparto de tareas y en esta fragmentación de funciones entre unos países y otros que la globalización propugna, el llamado “primer mundo” ha mantenido su posición dominante. La reducción de costes de producción ha sido en demasiadas ocasiones la excusa perfecta para la explotación y el abuso.

El año pasado la MTv emitió una campaña contra la explotación infantil que utilizaba el “All I Need” de Radiohead y en el que, quizás de una manera algo simplista, se planteaba la crudeza de la desigualdad y su relación con la globalización económica.  En el vídeo nos presentan dos mundos paralelos alrededor de un par de zapatos. Por un lado quien acaba poniéndose esos zapatos y por el otro el crío que en un lejano lugar de oriente los ha fabricado. Da que pensar.

La Movida madrileña ….. y los años 80

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Madrid - Ouka Lele

La Movida madrileña fue un fenómeno cultural de comienzos de los años ochenta que se prolongó buena parte de la década y que puso imagen y banda sonora a un país que se iniciaba en la “modernidad” con el sobresalto del 23-F (1981). La Movida marcó culturalmente ese concepto vago, pero esencial en aquel momento, de “cambio”. Si en política ese cambio vino de la mano de la llegada al poder del PSOE, a partir de su aplastante mayoría absoluta de 1982; en el plano cultural y social sería la imagen de la Movida, tanto a través de la música, las revistas culturales, el cine o las artes plásticas, la que marcaría ese cambio.

El templo de la Movida fue sin duda la sala Rock-Ola, destacada en un reciente artículo de El Pais, donde podéis ver analizada  su relevancia como centro de encuentro, espacio de exposición y necesaria sala de conciertos. Por Rock-Ola pasaron todos los que significaron algo en La Movida y la sala actuó de calatizador del movimiento.  Este documental, del que os cuelgo un extracto, nos da una idea clara, a través de muchos de los que fueron asiduos de la sala, de lo que fue aquel lugar.

La televisión, entonces exclusivamente pública y con dos únicas cadenas, contribuyó también a la expansión del fenómeno a través de una joven periodista, Paloma Chamorro y el programa que dirigía “La edad de oro“, donde se dieron cita tanto los protagonistas de la Movida como buena parte de sus influencias extranjeras.  En este artículo de El Mundo, podéis encontrar algunas referencias a Paloma Chamorro y su relación con La Movida; un artículo que nos habla de la exposición que conocéis a través del catálogo que habéis podido ver en clase.  Para que os hagáis una idea del programa podéis ver aquí la entrevista que “La edad de oro” y su directora dedicó a Ceesepe en 1983, uno de los grandes pintores e ilustradores de esos comienzos de los 80.

de-juan_javier_madrizLa imagen de la movida fue obra de autores como Ceesepe, que retrataron la imagen de la noche madrileña, o las imágenes oníricas de Madrid que hiciera  la fotógrafa Ouka Leele (aquí podéis entrar en la página de la autora) o los retratos en blanco y negro de  la modernidad madrileña que hiciera el  también fotógrafo Alberto García Alix, (podéis ver aquí algunas de sus obras). Revistas como La Luna y Madriz, sirvieron para darse a conocer la obra de jóvenes fotógrafos, pintores y viñetistas. El mundo del comic de los años 80, animado por estas publicaciones, seguía esa tendencia “underground” con toques castizos que le caracterizó, donde se mezclaban los ambientes más sórdidos y la sofisticación de una modernidad (o postmodernidad…. que dirían otros). Para los que queráis saber más sobre el mundo del comic en los 80 os recomiendo la obra de la profesora Francesca Lladó Pol (2001) “Los Comics de la Transición“.

La estética de los 80 encontró a través de estos dibujos y fotografías un escaparate que ha trascendido en el tiempo.  Las imágenes de la noche de Madrid  que nos ofrece García Alix  pudieron verse en la reciente exposición del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, y forman ya parte tanto del imaginario colectivo de la generación de aquellos años como de la historia de la fotografía contemporánea en España.

imagesPodríamos hablar también de otras artes que contribuyeron a crear una imagen moderna de Madrid, de hecho fue ese interés por convertir a Madrid en una capital distinta a la que había sido durante el franquismo, una de las señas de identidad de La Movida. Durante la primera parte de la transición Barcelona se había elevado como centro de la modernidad hispana, la generación de escritores, periodistas y editores de la llamada generación de los 50 (Juan MarséJaime Gil de BiedmaCarlos BarralJosé Agustín GoytisoloJuan García HortelanoManuel Vázquez Montalbán, Juan GoytisoloTerenci MoixEduardo Mendoza), habían sido con la Nova Canço,  la referencia cultural de quienes ansiaban un cambio político que alumbrara también un cambio social y cultural. En los 80 ese impulso de la mano de La Movida y con el entusiasta apoyo de la autoridades municipales de la ciudad, pasa de alguna manera a Madrid, que intenta de ese modo sacudirse el polvo de la capitalidad “imperial” que había ejercido durante la dictadura.

En ese proceso tiene un papel excepcional el director de cine Pedro Almodovar, la imagen de Madrid que ofrece Almodovar en sus películas de los años 80  es el reflejo más exacto del mundo de la Movida. En este sentido “Pepi, Lucy y Bom y otras chicas del montón”, refleja perfectamente el espíritu transgresor de  los primeros 80. También es la primera de las obras en las que Almodovar comienza a fraguar ese universo de poderosos personajes femeninos que ha caracterizado su cine y que continuará en la Carmen Maura de “Qué he hecho yo para merecer esto“.

Pero sin duda, más allá de las artes gráficas, el cine y los fanzines, la Movida se recuerda a partir de su música. En la eclosión musical de los 80 tuvieron mucho que ver críticos musicales como Jesús Ordovas y otros como Juan de Pablos o Paco Clavel, que formaron parte de la primera plantilla de Radio 3. Esta emisora, dependiente de Radio Nacional de España, nació dirigida al público más joven y  prestó desde sus inicios atención a la Movida y sus influencias. Más allá de la Radio pero dentro del “ente público” un  programa de televisión, en este caso dirigido al público infantil, “La bola de Cristal“, sirvió también de escaparate a muchos de los músicos vinculados a este movimiento.  Alaska interpretaba en la Bola de Cristal el papel de una especie de bruja moderna, pero más allá de la estética estaban los guiones transgresores de Santiago Alba y de Calrlos Fernández Liria, y sobre todo la dirección de Lolo Rico, firme partidaria de tratar a los niños como adultos y no con la almibarada ñoñería al uso en los programas infantiles. En la Bola de Cristal colaboraron muchos de los músicos vinculados a la Movida,  empezando por Radio Futura y acabando a Kiko Veneno.

El catálogo de canciones unidas a La Movida es demasiado amplio como para recogerlo en una entrada como esta. Si hablamos de la ciudad de Madrid, grupos como Alaska y los Pegamoides, Los Secretos, Nacha Pop, Los Zombies o Radio Futura, aparecerían en casi todas las recopilaciones.  Desde Barcelona y sumándose al ambiente musical madrileño habría que citar a Loquillo y los Trogloditas y con una especial vinculación a todo este movimiento musical de los ochenta nos deberíamos volver hacia la escena viguesa, donde grupos como Siniestro Total, Golpes Bajos o Aerolíneas Federales completan este rápido panorama musical. (Tenéis una canción enlazada en cada uno de los grupos para tener una idea de estilos y canciones)

Faltan grupos y faltan canciones…. pero esta entrada no pretende ser enciclopédica y sobre todo no puedo serlo (bien que me gustaría), así que para adornar el final de este largo “post”, os cuelgo la que para mí es una de las canciones paradigmáticas de esta época y que recoge a la perfección la estética ochetentera. Atended a los cortes de pelo, la forma de vestir (las pintas… según una de vuestras geniales intervenciones) y el ambiente del garito en el que se rueda el vídeo. Se trata de la Escuela de Calor de Radio Futura. Espero que el post haya contribuido a poner imagen y sonido a una época crucial en la reciente historia de España.

La Transición en libros

suareztimesNo quiero demorar más la cuestión de la bibliografía de la Transición. Algunas cuestiones las hemos ido comentado en clase pero conviene precisar títulos autores…. y páginas.

Un libro clásico aunque difícil de encontrar y ciertamente anticuado,  que os cito en buena medida porque me parece esquemático y clarificador, es el de Raúl Morodo. Puede ser útil para conocer el paso del franquismo a la Constitución, el derrumbamiento controlado de las Cortes y las instituciones del régimen de Franco,  y todo ello con la ventaja de hacerse desde una mirada coetánea.

MORODO, Raúl (1988) La Transición Política. Tecnos. Madrid. 223 pp.

Mucho más moderna e interesante tanto por su mirada amplia, como por tratarse de una obra general sobre el siglo XX español, es la de Javier Tusell (son cuatro tomos fáciles de encontrar y existe una edición de bolsillo)

TUSELL, Javier ( 2007) Historia del Siglo XX. Taurus. Madrid. Tomo 4. La transición a la democracia y el gobierno socialista. 375 pp.

Fundamental para conocer este periodo por su brevedad y concisión, donde como en el caso de Tusell se nos ofrece la idea de la transición como pacto dificultoso pero feliz, es la del profesor Soto Carmona.  Ya os comenté que  fue profesor mío y que guardo de él un buen recuerdo y desde luego, un profundo respeto intelectual.

SOTO CARMONA, Alvaro (2002) La Transición a la Democracia. España, 1975-1982. Alianza Editorial. Madrid. 203 pp.

Una mira crítica a la transición, menos proclive a cantar las virtudes del pacto que la hizo posible, o al menos que revisa la naturaleza de ese pacto y que contribuye  a plantear algunas dudas sobre los efectos del mismo, es la obra del profesor Ferrán Gallego. (Pensad por ejemplo en las políticas de la Memoria que comentábamos en clase). Lo cito a sabiendas de que puede que no sea el momento (ahora) pero no lo perdáis de vista.

GALLEGO MARGALEF, Ferrán (2008) El mito de la Transición. Crítica. Barcelona. 848 pp.

Para seguir el debate constitucional y los pactos, discusiones y desencuentros entre los padres de la Constitución os recomiendo el libro de Laura y Ramón Tamames. Una forma de hacer arqueología del lenguaje jurídico que luego quedaría fijado por el texto constitucional, entronizando no sólo libertades y derechos, sino autonomías, nacionalidades y otros términos confusos a fuerza de resultar de pactos muy disputados.

TAMAMES, Laura y Ramón (1997). Introducción a la Constitución Española. Alianza Editorial. Madrid. 387 pp.

Sobre el golpe de estado del 23-F y sus sombras podéis leer el último libro de Javier Cercas, autor también de una interesante novela sobre la Guerra Civil, “Soldados de Salamina”. El libro de Cercas resulta interesante por lo que tiene de crítico y lo que tiene de actual. En lo primero por el análisis de los hechos y de los personajes que de alguna manera estuvieron involucrados en ellos. En lo segundo porque es reciente y el autor ha realizado una labor de documentación que excusa la nuestra.

CERCAS, Javier (2009). Anatomía de un instante. Mondadori. Madrid

Para introducir una visión más completa al periodo os planteo dos miradas desde las artes. La primera y fundamental sobre la llamada “Movida madrileña”. Un movimiento que abarcó algo más que la música y sobre el que la Comunidad de Madrid editó un magnífico catálogo comentado donde uno puede acercarse a la estética y la sociología de un movimiento fundamental en ese proceso de “modernización” de España que tiene en Almodovar uno de los principales símbolos.

VVAA. (2007) La movida. Consejería de Cultura y Deportes de la Comunidad de Madrid. Madrid. 759 pp.

Una visión de estos años para los amantes del teatro, que sé que sois algunos, nos la ofrece uno de los más interesantes personajes de la escena durante el último cuarto del siglo XX, Adolfo Marsillac. Es cierto que su relato abarca buena parte del siglo, pero se detiene sobre todo en su vida adulta, más o menos desde los inicios de los sesenta hasta los años noventa del pasado siglo. Podemos hacernos idea a través de su biografía de los sentires de ese tiempo. Una idea del franquismo, la censura, las costumbres sociales y la propia problemática del teatro. Las obras y la forma en la que estas se representaban no eran casuales. Es interesante y además fue vecino nuestro…. de aquí al lado … de Cercedilla.  Además es muy agradable de leer.

MARSILLACH, Adolfo (1998) Tan lejos, tan cerca. Mi vida. Tusquets. Barcelona. 574 pp.

Espero que si os interesa el tema de la Transición encontréis aquí algún libro para conocerla más en profundidad. Como os he dicho por activa, pasiva y perifrástica, la historia de la Transición es Historia del Presente y la Historia siempre se construye desde el hoy.

Libertad sin Ira

La canción de la Transición….. muchos la conocíais ya. Para aquellos que les resultaba más lejana aquí la tenéis en versión  You Tube. La canción no es casual, como casi nada en la historia. Fijaos en lo que comentábamos sobre ideas y palabras llave. Palabras y conceptos que nos sitúan en un particular contexto histórico.

La dictadura ejecutó el 27 de septiembre de 1975 a tres miembros del FRAP y dos miembros de ETA, fusilándolos en el campo militar de Hoyo de Manzanares. Estos últimos fusilamientos del franquismo fueron ampliamente contestados por la opinión pública internacional y son la razón última del “Al alba” de Luis Eduardo Aute.

Joan Manuel Serrat es uno de los cantautores paradigmáticos de este tiempo de transición. La discografía de Serrat serviría para hacer un recorrido de sensaciones y de pensamientos comunes en la época que estamos tratando. Empezando por el “Poco antes de que den las diez”, una canción que nos ayuda a entender mejor los “usos amorosos durante el tardofranquismo”, haciendo fácil referencia de un conocido título.

Mucho más vinculado al proceso de cambio político es este “Para la libertad” que aquí tenéis en directo en un concierto celebrado en 1975 precisamente.

Pablo Guerrero reflejó las mismas ideas de renovación que Jarcha en “Libertad sin Ira”, pero de una manera mucho más metafórica en este “A cántaros”. Esa tormenta que habría de llevarse todo lo caduco, todo el polvo acumulado sobre la sociedad española, que era de algún modo el sentir de muchos españoles de entonces.

Por último y desde la ciudad de Paris, un disco que en todas y cada una de sus canciones nos retrata las esperanzas de la juventud de comienzos de los 70 que vivió la transformación del país en primera persona. Paco Ibañez en el Olimpia. El disco merece una reposada audición, aquí tenéis una invitación a la misma, el “España en Marcha” del poeta Gabriel Celaya.

Como veis otra invitación a mirar hacia adelante. Yo he cumplido con lo dicho…. lo prometido es deuda.

El libro del desasosiego

dscf04711Lisboa está asomada al estuario del Tajo, tan amplio que resulta inverosímil y que refleja como un espejo la luz de un cielo azul que recuerda los limpios cielos del Guadarrama.  La ciudad es blanca y amarilla, bulliciosa , pero no tiene ese desagradable aspecto de escenario que tienen otras ciudades carcomidas por la curiosidad instantánea del turismo de masas. Supongo que es mi calidad de turista pedante la que me lleva a pasear por ella con los fados de Misia en la mente y también la que me lleva a asociar a Pessoa con esas calles y plazas que él transitó hace cerca ya de un siglo.

Fernando Pessoa es un pensador complejo, tanto, que acudió a una larga serie de heterónimos para publicar su obra. Cada uno de esos heterónimos tenía una personalidad completa, no eran nombres que ocultaran la obra de un mismo autor, eran diferentes autores, con personalidades y vocaciones bien diferenciadas. Alberto Caeiro, Ricardo Reis y Álvaro de Campo, tenían una vida detrás que ayudaba a entender sus estilos, desde el campesino autodidacta que había sido Alberto Caeiro, pasando por el ingeniero cosmopolita que era Álvaro de Campo, o al estoico monárquico Ricardo Reis.

Pessoa logró la perfecta ficción de la literatura, la ficción del propio autor, al tiempo que planteaba el sentido teatral de la vida, para el que la personalidad es el principal fingimiento.

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O poeta é um fingidor
Finge tao completamente
Que chega a fingir que é dor
A dor que deveras sente.

Me gusta Pessoa, me gusta su poesía y sobre todo me atraen sus pensamientos, recogidos en varios volúmenes de los cuales quizás el más importante sea “El libro del desasosiego”. En las lecturas que a golpe de paseo por Lisboa me he traído de Pessoa y que me han sacudido, me quedo con esta cita tan a propósito de mi oficio.

“O historiador é um homem que poe os factos nos seus devidos lugares. Nao é como foi; e assim mesmo.”

Lo suponía. Efectivamente,  situamos los hechos donde deben ir para que puedan explicar algunas cosas. A veces incluso creamos la ficción de que los hechos que presentamos demuestran efectivamente algo. Nada es como fue, si es que fuera posible representar lo que ha sido, cuando a penas entendemos parcialmente lo que es.  Una narración verosímil, un relato tranquilizador que justifique el presente, que dé razones a algún hecho relevante.

Sin duda Pessoa encarna la dureza del pensamiento crítico, el que pone en duda las propias bases de lo pensado, el que constantemente mira hacia atrás, en busca de contradicciones de verdades asumidas.  Porque como el propio autor sostiene, pensar es destruir.

“Pensar é destruir. O próprio processo do pensamento o indica para o mesmo pensamiento, porque pensar é decompor.

Y en esas estamos…..

Feliz regreso a ritmo de fado

Volvemos a la tarea

Feliz año a todos. Especialmente para quienes no hayáis llegado hasta el final del anterior post….. donde ya os felicitaba el año. En dos días estamos de nuevo compartiendo espacio, tiempo e incluso algunos empeños comunes.  Por mi parte os ofrezco, trabajo, empeño y renovadas ganas de que la historia os sirva para algo más que para la muy comprensible tarea de aprobar cursos académicos con mejor o menor maestría. 

Los Nikis lo tenían claro. La Historia era un espejo en el que comparar nuestro magro presente con un esplendoroso pasado imperial. El tono irónico de este grupo de los ochenta oculta uno de los más habituales relatos de las historias nacionales, esas glorias imperiales que demostraban la especial valía de la comunidad retratada. En nuestro caso no podía ser otra gloria sino la de aquella España en la que no se ponía el sol. Para quienes hagan historia, aunque sea deportiva, el video data de aquellos gloriosos años en los que la selección española de baloncesto alcanzaba la plata en unas olimpiadas. Una final que este año se ha repetido. No en vano hay quien sostiene que la historia es circular (no me contéis entre ellos). 

El video pertenece a “La bola de cristal” un programa infantil que también hizo “historia” a su manera.  Empezamos de broma….. el jueves las veras. 

2 + 2 = 5

Estamos bastante a la intemperie en estos “regímenes de verdad” que vivimos. A veces resulta complicado salir de esta pesadilla tipo 1984 que tan bien retrató Orwell. 1984En la novela de Orwell el Ministerio de la Verdad se ocupaba de gestionar la mentira pública,  dando nuevo sentido a las palabras, borrando el pasado y volviéndolo a reconstruir con relatos convenientes a los intereses del momento. Quizás quienes nos dedicamos a la Historia tengamos especial sensibilidad a estos cambios, en buena medida nuestro trabajo pasa por descubrir y explicar esa trama que vertebra todas las sociedad humanas.

Los nombres no cambian la esencia de las cosas …. ¿o sí?. Parece evidente que hay diferencias entre un Ministerio de la Guerra y un Ministerio de Defensa, entre una “guerra” y un “conflicto armado”.  A menudo tenemos la sensación de que las guerras se libran en los diccionarios.  Mis alumnos de cuarto saben de qué modo tan distinto formulaban el “derecho a la vida” los jacobinos o los girondinos, si ese “derecho a la vida” pasaba por el mero derecho a no ser asesinado  o incluía el derecho a que no dejaran a ningún ciudadano “morir de hambre”. Sin duda ambos defendían el derecho a la vida…… pero tan diferente. Hay que estar muy atentos a los significados pues a menudo hablamos de cosas muy diferentes, nos presentan con la brillante etiqueta de la virtud o de la libertad, el vicio o la esclavitud y la violencia como justicia. Esa labor la hacemos nosotros de manera imperceptible, cada cual le da un significado a las palabras, evidentemente es un significado compartido por una generalidad, posiblemente heredado de un grupo humano, de los conceptos que ha aprendido en la familia, en la escuela, en los medios de comunicación. Nuestro trabajo, si queremos ser dueños de nuestras propias palabras, es definir que entendemos cuando hablamos de libertad, de persona, de vida, cuales son las virtudes que apreciamos y qué vicios nos resultan intolerables. Así construimos nuestras ideas….. podemos hacerlo por nosotros mismos…… o esperar a que otros lo hagan por nosotros (es más fácil, sin duda…. pero no sé que me da).

Lamentablemente las palabras no tienen sentidos unívocos. Todo lector de un ensayo de ciencias sociales ha de leer con atención la introducción y esos primeros capítulos en los que el autor da sentido a los conceptos que va a utilizar. A partir de ahí, la tesis es comprensible, si obviamos estas aclaraciones podemos llegar a falsas conclusiones. Otros textos sin embargo no necesitan  de tales precisiones,  quien los escribe o dónde están escritos nos da una idea perfecta de qué sentido tienen las palabras que utilizan.  Esto lo hacemos de manera imperceptible, automática, las palabras tienen sentidos distintos en las diferentes situaciones, por sus interlocutores, por el tiempo en el que son pronunciadas, por el espacio en el que están escritas……  Cuando lo hacemos mal el error nos lleva a malentendidos, la comunicación se fragmenta, se hace ininteligible. 

Nosotros en la escuela podemos aclarar el sentido de algunas palabras en algunos momentos históricos, podemos precisar conceptos, pero sobre todo debemos provocar esa duda que nos lleva a avanzar  cuestionando nuestras ideas y las de otros para que cada uno de nosotros edifique su propio pensamiento y encuentre razones para sus concepciones y sus ideas.  Unas ideas que tienen consecuencias, puede parecer que nuestras acciones o nuestras silencios son irrelevantes, pero las sociedades se sostienen sobre esos acuerdos, sobre nuestros silencios, sobre la aceptación como válidas y deseables de ideas y concepciones que justifican nuestro presente o que lo impugnan. Participamos o estamos al margen, pero estar al margen es en sí una decisión que tiene su enjundia.

Podemos pensar que el debate no nos afecta, podemos creer que la realidad no nos toca, pero en el uso y el significado que damos a las palabras, el manejo que hacemos de las ideas, nuestros silencios o nuestras acciones edificamos esa realidad que tantas veces entendemos como ajena. Quizás creamos que en nuestro pequeño mundo, entre “los nuestros” esos debates no tienen sentido. Sospecho que pensar de ese modo no es sino  una de las consecuencias de ese régimen de verdad al que nos referimos. 

En 2+2=5 Radiohead construye una metáfora de ese apartamiento, de ese refugio en nuestra privacidad que nos hace llegar a pensar que en la intimidad de nuestros hogares la realidad no llega. Que todo aquello que detestamos ha quedado fuera y va a estrellarse en las paredes de nuestras casas.  Una llamada de atención sobre ese no querer enterarnos de los que pasa y también la certeza de que nuestra capacidad de intervención es muy limitada. Quizás en demasiadas ocasiones no podamos hacer gran cosa pero desde luego no aducir en nuestro favor la ignorancia. Hoy en día en nuestro ámbito la ignorancia es dolosa. 

Para el que se sienta interesado por esa fabulosa novela de Orwell aquí la puede leer entera en pdf: 1984 

Feliz año nuevo

La Marsellesa

En pleno avance de los ejércitos coaligados contra Francia en la primavera de 1792, Claude-Joseph Rouget de Lisle, capitán de ingenieros de la guarnición de Estrasburgo, compuso un himno al que tituló Chant de guerre pour l’armée du Rhin. En el curso del verano del mismo año su “canto” fue adoptado por los voluntarios revolucionarios de Montpellier y  Marsella que acudieron a la defensa de la Revolución. Entonando este himno, los marselleses entraron en Paris ante el general júbilo de los vecinos de la ciudad que adoptaron el himno como propio y le dieron el nombre de aquellos a quienes se lo habían escuchado por primera vez. A pesar de su popularidad y de su profundo sentido patriótico La Marsellesa no fue reconocida como himno oficial  hasta la Tercera República Francesa en 1879, casi cien años después de ser compuesta. 

La Marsellesa acompañó a todas las revoluciones del siglo XIX, resulta curioso que incluso por encima de los himnos nacionales propios o en compañía de ellos. Cuando el 14 de abril de 1931 los madrileños se lanzaron a las calles a celebrar la República, la mayor parte de la gente tal y como relataba el escritor catalán Josep Plá, testigo de los hechos, entonó La Marsellesa y no el Himno de Riego que era el propio de los republicanos españoles. 

La Marsellesa ha sido tradicionalmente un himno de resistencia a la tiranía, quizás nadie lo representó tan bien como Michael Curtiz en la película Casablanca (1942). En medio de la 2ª Guerra Mundial  el Bar de Ricky (Humphrey Bogart) servía de escenario a la emotiva resistencia de los ciudadanos franceses que se enfrentaban en un duelo coral a los soldados alemanes. La Marsellesa es aquí, del mismo modo que cuando fue compuesta, una llamada a la resistencia. Conviene leer la letra que podéis encontrar en esta entrada de la Wikipedia . Como el himno, la bandera o la fiesta nacional francesa tienen sus orígenes en la Revolución, un buen lugar donde conocer la microhistoria de estos símbolos republicanos es esta página del gobierno francés donde se hace amplia referencia a su origen y a sus vicisitudes históricas.

Para ilustra todo lo dicho aquí tenéis la magnífica escena de La Marsellesa de Casablanca, una de las obras maestras de la Historia…. pero del cine.

Canciones urbanas

Aquí podéis leer la letra de alguna de las canciones que hemos escuchado. En cualquier caso no os será difícil encontrar las letras en cualquiera de los “portales de letras” que hay en internet. También os he incluido una relación de las canciones que yo seleccioné y de las que os he puesto sólo una parte. Son una selección mía y de urgencia, la temática  urbana en la música moderna es prácticamente infinita.  En el siguiente enlace podéis encontrar el archivo.actividad-canciones-ciudad.pdf


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Historiar

Dice el Diccionario de la Real Academia de la Lengua que Historiar es:1. tr. Componer, contar o escribir historias.2. tr. Exponer las vicisitudes por que ha pasado alguien o algo.3. tr. Pint. Pintar o representar un suceso histórico o fabuloso en cuadros, estampas o tapices.4. tr. coloq. Am. Complicar, confundir, enmarañar. Me gustaría que este blog sirviera a las tres primeras y consiguiera esquivar la cuarta. En cualquier caso nada estaría mejor en este sentido que conseguir que la Historia, la Ética y la Geografía nos sirvieran para evitar ser confundidos, enmarañados o complicados.

El método de aprender

"La búsqueda del saber no se puede realizar sin seis cosas que os indicaré a través de palabras claras: agudeza ingeniosa, deseo ferviente, paciencia, sostenimiento suficiente, la dirección de un profesor y un periodo de tiempo bastante largo" Az-Zarnuji. Instrucción del estudiante. El método de aprender (escrito en el año 1203)

 

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